segunda-feira, 6 de julho de 2009

Padre de uno de los asesinados en Honduras dice que a su hijo lo mató un francotirador

Nesta terça-feira, 7-07-09, na humilde e pobre Colonia Villeda Morales, em Honduras, uma família e amigos estarão enterrando o jovem Isy Obed Murillo. Um jovem assassinado por um militar. Foi morto por acreditar na possibilidade de um belo futuro para ele e outros jovens hondurenhos numa sociedade secularmente esmagada por poderes oligárquicos internos e espoliadores externos. Outros dois mais hondurenhos também foram covardemente assassinados por sicários fardados. Sicários treinados para não pensar, não terem sensibilidade e sempre se sentirem mais poderosos e mais machos pelo simples fato de portarem armas. As vítimas são Isy e todos os cidadãos que ousam crer em merecer direitos, dignidade e respeito.
Hoje, talvez porque a violência e o crime do capital transnacional se tornaram em fatos banais, quase ninguém nota a verdade expressa por dois pensadores alemães do século psssado, Carl Schmitt e Hannah Arendt. Um, o Carl, claro e nítido representante da brutalidade capitalista disfarçada em conceitos jurídico-morais; outro, Hannah Arendt, uma das mais brilhantes expressões do pensamento humanista da História.
Com o Carl, "La política es un modo de interacción grupal que surge cuando los hombres, en casos de antagonismo extremo, se alinean en amigos y enemigos para aumentar su poderío, con la finalidad de protegerse o atacarse.", há a mais dura e cruel definição de como as ditaduras e ditadores pensam sobre a política e as relações humanas.
Já em Hannah, "La política consiste en conciliar, por medio de la palabra, los antagonismos que suscita la pluralidad, con el propósito de vivir en concordia y armonía, a pesar de la diversidad.", o sentido humanista está presente e determina tudo aquilo que ela considerava como útil e fundamental para o ser humano - o diálogo e o pensamento.
Através desses dois pensadores pode-se compreender a brutalidade do que acontece em Honduras e de como têm sido esses tempos de domínio imperial. Para os seguidores de Schmitt e seus áulicos neocons só por meio das armas e da força é que 'possível o poder. No entanto, para os que crêem na verdade de Arendt, como Isy e milhares de pessoas humildes que sonharam na paz e na concórdia entre os homens, a morte pode ter sido o resultado desta crenca, mas, no final das contas, a História dará razão e lembrará o heróico sacrifício dos Isys de todo mundo, enquanto execrará e esquecerá os gorilettis de ontem, de hoje e de amanhá.
Isy, descansa em paz junto com teus companheiros, mas, saiba que daqui vai a nossa homenagem e agradecimento pelo belo exemplo de dedicação aos seus ideais e à luta pelo bem comum.
Pedro Ayres
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Isy Obed Murillo será enterrado este martes

Padre de Isy Obed Murillo, José Murillo, un pastor evangélico de 57 años, estuvo el domingo con tres de sus doce hijos en la manifestación con que miles de seguidores de Manuel Zelaya pretendían dar la bienvenida al depuesto, dice que a su hijo lo mató un francotirador,
José Murillo afirmó que el tirador "andaba con un casco azul y era el que comandaba el pelotón de los verdeolivos", y que, en la marcha, algunos manifestantes le conocían: "decían que era un mayor". Hoy pidió que al responsable se le haga una "demanda internacional" porque "aquí el Ejército está comandado por este Gobierno presidente a su regreso a Tegucigalpa, una semana después de que los militares lo sacaron por la fuerza del poder y del país. Al final de la tarde y tras llamar insistentemente sin éxito al celular de su hijo, el teléfono de Isy por fin daba respuesta por medio de un trabajador de la morgue de un hospital cercano para confirmarle al hijo mayor de José que el joven, de 19 años, se encontraba sin vida en ese lugar.
"Yo miré cuando el francotirador tiró, pero no sabía a quién tiraba porque estábamos dispersados", dijo Murillo en la Colonia Villeda Morales, a unos doce kilómetros de Tegucigalpa.
"El francotirador se agachó, puso dos escuderos (a los lados) y ahí no más tiró y salió este casquillo", relató, mostrando una bala que, dice, recogió en el lugar sin saber que era la que mató a su hijo. José Murillo enterrará a Isy mañana, martes, en el municipio de Guayape, departamento de Olancho (este), a donde se lo llevó hoy en un sobrio ataúd amarrado en la caja de una camioneta.
El canciller del gobierno golpista hondureño, Enrique Ortez, confirmó hoy en declaraciones a medios en el extranjero dos muertos en los incidentes del domingo. Sin embargo, hasta el momento no ha habido confirmación de la identidad de la segunda víctima; fuentes de la organización de la marcha de los seguidores de Zelaya solo confirman hoy un muerto, y fuentes policiales mantienen que el único fallecido del que tienen constancia es Murillo.
Líderes sociales han confirmado a YVKE Mundial que son tres las personas fallecidas, y la agencia ABN habla de 4 muertos, pero no se han conocido las identidades.
Murillo aseguró que alrededor de las 15.40 hora local del domingo (5:10 pm, hora de Caracas) los militares tiraron bombas lacrimógenas y después "empezaron a emprender fuego contra la multitud". "Fue una barbaridad. Ellos provocaron al pueblo con las bombas lacrimógenas y después hubo los disparos, yo, como pastor, no miento", comentó Murillo, quien aseguró que durante el día había comprado agua para los militares que acordonaban el aeropuerto.
Afirmó que el tirador "andaba con un casco azul y era el que comandaba el pelotón de los verdeolivos", y que, en la marcha, algunos manifestantes le conocían: "decían que era un mayor". Hoy pidió que al responsable se le haga una "demanda internacional" porque "aquí el Ejército está comandado por este Gobierno". "Que se haga justicia y no se siga derramando la sangre de inocentes en Honduras", agregó.
Además de Isy Obed y la segunda víctima, no identificada, al menos diez personas resultaron heridas de una consideración no especificada aún por las autoridades, que hasta el momento no han presentado un informe sobre lo ocurrido, aunque aseguran que han abierto una investigación.
José Murillo dice que él fue a la manifestación para recibir a Zelaya movido por los "fines sociales" y que, además, fue a protestar contra la "explotación en Honduras".
Luigino Bracci
YVKE Mundial

1 comentários:

Anônimo disse...

Caro Pedro

Parabéns pelas postagens informativas sobre o golpe em Honduras e um especial abraço pelo lúcido e emocionado texto seu, com que introduz essa matéria sobre o assassinato covarde e torpe de Isy Obed Murillo.
Um abraço
Mauro